
Espero que se me permita decir de mí mismo: mis intenciones fueron honestas y mis ideales elevados. No siempre el éxito coronó mis esfuerzos.
El artista está sometido más que nadie a la resistencia de la materia, a la voluntad del destino, pero siempre he entregado todo mi ser a la tarea, sacrificando mi persona al trabajo y mis gustos al deber.
Gustav Mahler